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Transformando la atención de salud en Alemania

Este artículo es un resumen en español del vídeo de Otto Scharmer sobre la intervención en el sistema de salud alemán para mejorar la relación médico-paciente y que se puede visualizar de forma completa y abierta en https://www.youtube.com/watch?v=xAd0y2WzpRg
 
Contexto:

Esta intervención fue desarrollada por Úrsula Versteegen y Otto Scharmer para una red de médicos alemanes y la pregunta era cómo conectarse mejor y con más profundidad con sus pacientes.

Proceso:

Versteegen y Scharmer entrenaron a un grupo de estudiantes durante un día en la escucha profunda y diálogo. Luego, los estudiantes acompañaron durante una semana a los médicos experimentando cómo veían esa relación desde su perspectiva. Después entrevistaron a 100 pacientes seleccionados y a sus 30 médicos con entrevistas de diálogo y escucha profunda, fundamentalmente escuchando sus historias de vida.

Resultados:

Tras leer las transcripciones de todas las conversaciones encontraron cuatro diferentes niveles de relaciones paciente-médico.

La primera giraba básicamente en torno a la reparación de piezas rotas, reparación de un defecto. El papel del médico aquí es el de un mecánico. Ejemplo del comentario de un paciente:
“Mi problema de salud es que tengo una parte fracturada, un defecto. El papel de mi médico es tratar esa parte”. 
Este nivel de relación paciente-médico es solamente transaccional. El paciente no se involucra mucho, aparte de hacerse curar la parte dañada.

En el segundo nivel vieron una relación algo más profunda que giraba en torno a la terapia, la cual realmente entra en los comportamientos que generan la fractura de esas piezas o los problemas de salud.
El papel del médico es el de un instructor. Aquí tenemos un ejemplo de esto.
“Quiero que mi médico me diga, coma más de esto, menos de aquello. Haga un poco de ejercicio”.

Luego, en un nivel aún más profundo, el tercer nivel, vieron una relación que se basaba más en la reflexión, indagando más profundamente suposiciones que en realidad afectan al comportamiento y a los problemas de salud. El papel del médico aquí es el papel de un coach. Aquí tenemos un ejemplo de eso.
“Uno se enferma para pensar. Cuando uno dice que no tiene tiempo, el tiempo se impondrá sobre uno enfermándolo. Cuando no se considera la vida como un don, uno se enferma”.

Y finalmente, vieron unos cuantos ejemplos que describían un cuarto nivel de la relación paciente-médico, a la que han llamado auto-transformación, que trata de la conexión más profunda con quienes somos de verdad. En esa relación, el papel del médico de verdad es el papel de una partera para ayudar a nacer lo nuevo. Aquí tenemos un ejemplo de esto:
“Yo era una persona que nunca se enfermaba y de repente, me enfermé con cáncer. Siempre había trabajado duro y simplemente ignoraba el hecho de que estaba enfermo. Volví al trabajo a tiempo completo, pero dos años más tarde, colapsé. Después de la cirugía, aprendí a hablar con mi doctor sobre mi enfermedad. Recién a los 58 años aprendí a decir no. Incluso no me di cuenta de que había perdido mi identidad durante mi decaimiento, y ahora, ya no me preocupa mi futuro. Hoy es importante para mí el ahora”.

En la sesión de presentación de resultados, los organizadores y participantes experimentaron un nivel más profundo de conexión consigo mismos y entre unos y otros. Después de que los participantes hubieron hablado en pequeños grupos, evaluaron la “realidad actual” y “hacia donde querían que avanzara el sistema”. Con un gomet rojo (pegatina) señalaron dónde experimentaron la realidad actual y con un gomet verde adónde querían que avanzara el sistema. Cuando volvieron se sentaron otra vez, vimos este cuadro.

 

El cuadro muestra que tanto los pacientes como sus médicos llegaron a la misma evaluación sobre su “realidad actual” que se movía bastante entre los niveles uno y dos: reparando partes quebradas.

También coincidieron en que querían crear un futuro en los niveles tres y cuatro. Scharmer y Versteegen les preguntaron ¿Por qué ustedes crean colectivamente resultados que nadie desea, que están en los niveles uno y dos? Y ¿por qué colectivamente ustedes no pueden realmente crear los resultados que dicen desear, que están en los niveles tres y cuatro? Porque después de todo, en esta comunidad, ustedes son el sistema. El sistema no es lo que la gente de Berlín o de Bruselas hace con ustedes. Ustedes son el sistema.

Y en el momento de quietud que siguió a esa pregunta, se podía sentir cómo toda la percepción del sistema, cómo la percepción total del campo estaba cambiando de una manera de ver el sistema - que se encuentra afuera, lo que la gente de Bruselas y Berlín nos hace - hacia otra manera de ver el sistema que me incluye a mí, donde me doy cuenta de que el sistema generado en esta comunidad, realmente emerge desde lo que yo elijo y de la relación que elijo para operar desde y para mis pacientes, para mi médico.

Brevemente después, un hombre se levantó y se presentó como el alcalde. Dijo: “Miren, soy el alcalde en esta comunidad y en la política local, esto - él apuntaba a este cuadro- es exactamente nuestro problema. Toda nuestra atención va a los puntos rojos, niveles uno y dos, lo cual es reaccionar contra los problemas del pasado. Como comunidad, somos incapaces de centrar nuestra atención y crear nuestros recursos en estos niveles, los niveles tres y cuatro, que nos capacitarían a sentir y darle forma al futuro”.

Poco tiempo después, una mujer se puso de pie y dijo, Yo soy profesora aquí, en el colegio. El problema que tenemos en la educación hoy en día y que tenemos en nuestro colegio es exactamente este problema: todo lo que hacemos hoy en día, todo lo que podemos hacer en nuestro sistema actual de educación, es operar en estos dos primeros niveles, lo cual significa que estamos transmitiendo conocimiento muerto a nuestros estudiantes, lo cual después de su graduación realmente no es de mucho valor para ellos, mientras nosotros no seamos capaces de redirigir nuestros recursos y mientras no seamos capaces de crear atmósferas de aprendizaje que permitan a nuestros estudiantes conectarse con sus propias fuentes más profundas de conocimiento y fortalecer su capacidad de sentir y materializar las futuras posibilidades emergentes”.

Después un hombre se puso de pie y se presentó como granjero, y dijo: “Este es exactamente el problema que tenemos en la agricultura convencional de hoy en día. El paradigma industrial convencional de agricultura está operando exactamente sobre estas suposiciones que vemos en los sistemas de los niveles uno y dos, lo cual es que usted considera la tierra como un cuerpo muerto, básicamente. Uno tiene que poner fertilizantes, pesticidas, herbicidas, etc. Es algo así como el modelo muerto de entrada-salida que estamos operando, mientras que como comunidad de granjeros, no somos capaces de activar realmente estos niveles más profundos para conectarnos a la tierra y a los ecosistemas como sistema viviente con el que podemos co-crear y co-evolucionar, etc., etc.

Muchos años más tarde, cuando hicieron entrevistas a los miembros de esa comunidad para averiguar qué fue lo que permitió a esa comunidad y a esa red que fuera mucho más innovadora y mucho más exitosa, se dieron cuenta de que un muchas de las innovaciones radicales se dirigían a ese evento como un punto de inflexión en su propio aprendizaje, en su propio recorrido que les permitió conectarse unos con otros y con el sistema de una manera más directa, permitiéndoles también traducir ideas en prototipos y experimentos con mucha más facilidad.

Modificado por última vez enMiércoles, 14 Noviembre 2018 18:09

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